Ya ha pasado una semana desde que empezó este confinamiento que en aras de la responsabilidad aceptamos con la mejor actitud posible.

Se acabaron los entrenamientos y con ellos una gran válvula de escape de nuestr@s hijos. Pero comenzaron los entrenamientos indoor.

Nuestr@s pequeños socios nos dieron una lección «que esto lo vencemos juntos»

Nuestra escuela sigue en plena actividad. Entrenando cada uno en su casa pero todos en contacto. Nuestros chicos se esfuerzan a diario, como acostumbran  y siempre con una sonrisa para todo. Cumpliendo con el entrenamiento programado por su entrenador que con paciencia se busca las mañas para hacer un entrenamiento divertido.

Estos pequeños nos recuerdan que ellos hacen deporte porque se lo pasan bien y lo disfrutan cada día. Lo practican con este club, porque es su club, que es donde ell@s tienen sus amigos, se sienten como en casa y se les valora.

Todo un ejemplo estos trifigters a los que le hemos quitado la calle